EL JARDÍN DEL INFIERNO en el Teatro ¨ EL TINGLADO ¨ : ¨ Una familia marginal cerca del colapso ¨ - Todos los viernes de Octubre y Noviembre a las 22:30 hs.
Una familia
marginal cerca del colapso.
“EL JARDÍN DEL
INFIERNO”
Teatro El
Tinglado – Mario Bravo 948
Dirección y
Producción: Gabriel Lenn
Libro teatral:
Osvaldo Dragún
Viernes de
Octubre y Noviembre – 22:30 hs.
Los vínculos de una familia entrerriana de bajos
recursos, ambientada en una villa, en la periferia de CABA, nos remite con
lucida actualidad a los conflictos que aun suceden en cualquier barrio marginal
del conurbano bonaerense.
La dirección y producción de Gabriel Lenn, dosifica la
interacción del elenco, siendo marcadas las entradas y salidas en tono
coreográfico, y resignificando los momentos en que permanecen en escena solo
dos personajes, gran mérito para una obra desarrollada en tres actos, durante
80 minutos, que transcurre prácticamente en el espacio, que sirve de cocina,
comedor e incluso de habitación, para marcar el hacinamiento, y tiene como
único ambiente adicional la casa de la Tana, que lo van transformando en la
misma locación en escena, mientras la acción continua.
La familia Bernárdez está constituida por: Elizabeth Ekian
(María, la madre), Daniel Reyes (Pancho, el padre), Alessandro Bondoni, Leticia
González Aranda y Agustina Escobal (hijos), desde el inicio muestran la
fragilidad en las relaciones y los maltratos entre sus integrantes.
Algo similar ofrece la participación del padre,
acompañando en escena a Calderón (Gabriel Sánchez), provinciano que los escolta,
proveniente de Santiago del Estero, quien vive alcoholizado y debe volver a sus
pagos por no poder continuar la vida con esta familia. Daniel Reyes, en la piel
de Pancho Bernárdez, el padre, con solida performance interpela ante el desconcierto,
el drama y la ternura con sus hijos, especialmente con el varón, en el momento
culminante de la obra, cuando casi en estado de llanto, le confiesa que
prácticamente no pudo hablar con él, de hombre a hombre.
Un acierto la musicalización, con pasajes instrumentales
en su mayoría, que van desde: “La Yumba” (Osvaldo Pugliese), pasando por
“Hermano provinciano” (Peteco Carabajal), hasta “Concierto de Aranjuez”
(Joaquín Rodrigo), para sostener momentos íntimos y de amorosa complacencia.
Dos de las escenas de mayor dramatismo las padece el
hijo, Ricardo, al verse seducido por su hermanita, Lucy, con una composición
actoral destacada, por Agustina Escobal, siendo jugada pero respetuosa la
propuesta física de la provocación, con los cuerpos en llamas, un desafío
histriónico, muy bien conjugado por la dirección de Lenn.
Le aportan intensidad, dolor y suspenso tanto la puesta
de luces realizada por Manuel Mazza, el diseño de luces creado por Mazza junto
a Gabriel Lenn y la sonorización, a cargo de Maxi Sambran. Con el sonido fuera
de campo, y los efectos de luces, que recrean desde una procesión hasta una
tormenta, que entre rayos y relámpagos fusionan los secretos acumulados y las
heridas del pasado.
Una propuesta, con un texto reflexivo, con capas de dolor
y una tensión in crecento, surgidas de la eficiente pluma de Osvaldo Dragún,
con una puesta sensible, siempre al límite dirigida con maestría por Gabriel
Lenn, en una obra que incomoda al espectador, pero a su vez lo invita a
participar de la historia que se sostiene con grandes actuaciones, que marcan un
vínculo de confrontación, jugando todo el tiempo con las opciones de mantener
la dignidad e integridad, aun a costa de sus consecuencias. Una radiografía
imperdible de una problemática candente, que vale la pena acompañar.
Escribe: Hugo Canal Bialy ✍️







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